Trekking Valle del Cochamó – Puelo

Debido a la poca información que encontré para planificar este viaje, decidí escribir este artículo que tiene la mayor cantidad de información relevante para que otros también puedan conocer este increíble pedazo de Chile, que aún no se ha desarrollado completamente en lo turístico.

Este trekking une el río Cochamó con el río Manso por la cordillera, acompañado de lagos, ríos y bosques de alerce. Está pensado para hacerlo entre 6 y 8 días dependiendo del clima y del estado físico de los participantes.

Día 1

Partimos a las 2:40 AM desde Santiago rumbo a Cochamó. Después de varias horas de manejo sin mayores sobresaltos, nos salimos pasado Osorno hacia Puerto Octay. Pasamos por Cascadas, bordeando el lago Llanquihue y cruzando el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Finalmente llegamos a Ensenada a eso de las 3 PM y almorzamos en el restaurant “Toqui Ruca Toqui”, donde por $2.000 se come un gran plato de papas fritas con salchichas. Luego de echar bencina, comprar las últimas cosas que faltaban y sacar plata (no hay más cajeros), seguimos hacia Cochamó. Después de un par de horas llegamos. En el puente paramos a hacer las últimas llamadas por celular, ya que después se pierde la señal por todo el paseo, y nos internamos con el auto bordeando el río Cochamó por unos 6 km. Aquí es donde dejamos el auto, este lugar cuenta con un camping y por $1.000 diarios se puede estacionar. Después de dividir las cosas partimos caminando a eso de las 6:30 PM.


En el camping nos advirtieron que era muy tarde para hacer el camino hasta La Junta (4 horas), pero que podíamos quedarnos en el río Piedras, que distaba a sólo una hora caminando. Y así lo hicimos, armamos la carpa en una pampa que había, al borde del río, e hicimos fuego, comimos y a dormir.

Día 2

Dormimos 12 horas, ya que necesitabamos reponernos del viaje en auto, en el que casi no pudimos dormir. Después de desarmar campamento, partimos a eso de las 1 PM hacia la Junta. Después de caminar un poco más de 3 horas por una sendero con bastante barro llegamos al Camping La Junta, que es el lugar con más gente que uno pasa durante el paseo. Como nos habíamos atrasado el día anterior, necesitabamos recuperar un día. Es por esto que dejamos las mochilas en el Camping y partimos a eso de las 4 PM a subir el mirador Arcoiris. Esta es la caminata más diferente de todo el paseo, ya que es subir un cerro entre medio de bosques y en algunas partes escalando rocas con la ayuda de cuerdas. Después de unas dos horas y media llegamos al mirador arcoiris, un lugar con una vista impresionante, donde se ven muchos de los cerros cercanos, y también se ve el Estuario de Reloncaví. El paseo continúa hasta la cumbre del Cerro Arcoiris, aproximadamente una hora más, pero nosotros en virtud del tiempo volvimos al campamento. La bajada nos tomó cerca de una hora y media, ya que tiene su dificultad.

Mirador Arcoiris

Bajada Mirador Arcoiris

Llegamos al campamento a las 9 PM, armamos la carpa y fuimos a cocinar al fogón que tiene el camping, donde se junta mucha gente.

Día 3

En la mañana fuimos a los toboganes de piedra, que quedan a 10 minutos caminando del Camping. El lugar es increíble, para quedarse una tarde entera tirándose.

Toboganes de Piedra

Nosotros teníamos que seguir camino a El Arco, por lo que volvimos al campamento, desarmamos todo y partimos. La caminata dura 6 horas, y hay que cruzar cuatro ríos. Sólo el río Valverde tiene una pasarela, los otros hay que ingeniárselas o cruzar caminando.

Cruzada de río

El camino va subiendo camino va subiendo no muy pronunciadamente entremedio de bosques de alerces. Finalmente llegamos al Arco, que es un arco de roca junto a una cascada. Después de cruzar el río El Arco hay un refugio público, pero por miedo al hanta preferimos alojar en una pampa cercana donde habían varias carpas más. Armamos la carpa, hicimos fuego, comimos y a dormir. Después de dos días de buen tiempo, se empezó a nublar.

El Arco

Día 4

Amaneció nublado. Desarmamos campamento y a eso de las 10 partimos caminando rumbo al lago Vidal Gormaz.

Pampa para alojar en el Arco

En algunas partes se recomienda alojar en el lago sin nombre, que queda a 4 horas por un camino que sube constantemente, pero nosotros decidimos hacer dos días en uno y seguir al lago Vidal Gormaz, que queda a unas 3 horas más, por un camino que mayoritariamente baja. Al cabo de dos horas de caminata se puso a llover, y no paró en dos días. Paramos a almorzar brevemente en el lago sin nombre, que probablemente sea muy bonito con un día despejado y seguimos.

Camino al Lago Sin Nombre

Lago Sin Nombre

Bajada al lago Vidal Gormaz. El barro fue una constante en este tramo.

Llegamos empapados a alojar donde la señora Amandina en el Lago Vidal, que nos facilitó el fogón para secar la ropa y cocinar y una pieza para dormir por sólo mil pesos por persona. También le compramos una pierna de cordero e hicimos un asado.

Llegando al Lago Vidal Gormaz

Fogón

Día 5

Nos levantamos temprano porque nos habían dicho que se podía cruzar el lago en lancha y ahorrarse una caminta de 3 horas. Para conseguir el bote fuimos a la casa de Caloncho, el hijo de la señora Amandina que tiene una radio para llamar a los dueños del bote. Después de esperar que nos contestaran y confirmaran. El viaje nos costó 25 mil en total y toma unos 45 minutos. Fue un poco tedioso porque seguía lloviendo y en el bote se va al descubierto. A eso de las 2 de la tarde estábamos al otro lado del lago y partimos caminando.

Nuestro objetivo era llegar río Steffen. Cerca de las 4 llegamos a río Torrentoso, donde nos advirtieron que no siguieramos porque ya era muy tarde, nos podíamos perder y además estaba lloviendo muy fuerte. Nos quedamos alojar ahí en la casa de Manuel. Nuevamente nos prestaron el fogón para secarnos y una pieza para dormir. También nos invitaron a cocinar en su cocina. La atención estuvo increíble, y sólo tuvimos que pagar 2 mil pesos.

Día 6

Nos levantamos a las 6:30 porque el objetivo del día era llegar al río Manso y terminar la caminata. A las 9 ya estábamos caminando, había parado de llover. El camino hasta el río Steffen es muy bonito, va siguiendo el cause del río Manso. All principio se avanza por unas pampas rodeadas de bosques y después continúa subiendo y bajando para cruzar los 3 ríos.

Saliendo de río Torrentoso

Pasarela río Colorado

Hay una subida después de uno de los ríos que le dicen la “cuesta del indio”, que a pesar de su nombre no resultó ser tan terrible. En río Steffen está la posibilidad de alojar, pero nosotros paramos a comer algo.

Parada en río Steffen

Seguimos caminando para enfrentar una de la partes las más duras del trekking.  Para cruzar el río Steffen es necesario bajar una cuesta que debe bajar 100 o 200 metros, pasar un puente y luego subir una cuesta similar a la anterior, que parece que no se acaba nunca. Después el camino se mantiene por un tiempo en altura y luego comienza una bajada hasta la altura del río Manso, y permanece bordeando el río hasta el final. Llegamos a las 8:30 al río Palace que tuvimos que cruzar por el agua. Ahí hay un supermercado y cabañas para alojar. A nosotros no nos permitieron alojar ahí, y nos mandaron hasta el cruce con la carretera donde habían otras cabañas, que queda a media hora caminando. Tampoco pudimos alojar ahí y terminamos alojando en cualquier parte. En la noche volvió a llover.

Día 7

Desarmamos la carpa para esperar el bus en el puente del río Manso, que pasa a las 11 AM. Mientras esperábamos aprovechamos de hacer dedo y nos llevaron hasta el lago Tagua-Tagua, donde hay una barcaza que parte a las 12 para llegar a Puelo. Después de casi una hora de viaje en la barcaza tomamos el bus hacia Cochamó, y en el mismo bus nos ofrecieron que una camioneta nos llevaría al lugar donde dejamos el auto por 6000 pesos.

Con el auto, regresamos a Puerto Varas para alojar ahí y al día siguiente volver a Santiago.